
Teletrabajar no siempre es fácil. Ante la velocidad con la que muchos se vieron en la necesidad de trabajar desde casa surgieron distintos problemas: la falta de un espacio adecuado, no tener los equipos suficientes en casa, concentrarse en un espacio con niños… Pero hay uno que ha sido especialmente común: el WiFi lento.
Todas las conexiones pueden sufrir problemas en la velocidad y los motivos son distintos. En ocasiones vencen a la red general, en cuyo caso poco se puede hacer además de quejarse, pero también es posible que sea por la red interna, para lo que vamos a darte algunos trucos.
Lo primero que debes mirar es dónde está el problema. Para hacerlo, conecta tu equipo mediante un cable al router y realiza un test de velocidad. Existen muchas páginas que te permiten comprobarla de forma gratuita en cuestión de segundos.
De este modo sabrás si el problema es de tu red WiFi o de la conexión de la calle. En caso de que sea lo segundo, puedes contactar con la compañía para consultar el problema.
A pesar de todos los avances, la red WiFi, así como cualquier sistema inalámbrico, puede verse afectada por interferencias físicas que provoquen que la conexión sea mejor en una habitación que en otra.
Entre los problemas no solo está la distancia. Por poner un ejemplo, si hay un espejo o se encuentran el baño o la cocina por medio existen mayores probabilidades de que se reduzca la velocidad.
Si no existe la posibilidad de cambiar de habitación, puedes poner un amplificador de señal intermedio. Te aseguramos que notarás la diferencia.